Esta normativa establece un mercado para la venta de antigüedades, libros y objetos de arte, funcionando junto a la Feria de Artesanos bajo la Secretaría de Desarrollo Social. Afecta a vendedores locales, siendo requisito excluyente la residencia efectiva en Rufino y la obtención de un carnet identificatorio personal e intransferible. Queda estrictamente prohibida la comercialización de artículos nuevos, debiendo los titulares cumplir con los horarios y condiciones de higiene que fije la reglamentación.